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DishNomad.

Pebre.

salsa chilena de cilantro, cebolla y ají

Pebre· se pronuncia: PE-bre

El pebre se pica, no se licúa, y ahí está todo su carácter. Cilantro, cebolla, tomate y ají verde o rojo picante se cortan pequeños a mano y luego se aflojan con aceite, vinagre, sal y un chorrito de agua hasta que la mezcla se vierte de la cuchara en vez de quedarse en montón. Es fresco, ácido, herbal y tan picante como decidas hacerlo, y funciona menos como condimento que como institución: un bol va a la mesa al empezar la comida junto al pan, y a todo lo que llega después se le pone una cucharada. La media hora de reposo antes de servir es la única técnica que interviene, y importa más que cualquier otra cosa que hagas.

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Bol de pebre chileno con cilantro picado, cebolla en cubitos, tomate y ají rojo en un aliño aceitoso
salsa chilena de cilantro, cebolla y ají
Puerta
Bandera de Chile ChileTodo el país
Preparación
15 min
Cocción
0 min
Tiempo total
45 min incl. 30 min de reposo
Raciones
6
Estado
Fácil
Nutrición / ración · estimado
Calorías 90 kcal
Proteínas 1 g
Hidratos 4 g
Grasas 8 g
Fibra 1 g
Sodio 390 mg

Por qué funciona esta receta.

  • Todo se corta a cuchillo en un dado pequeño y parejo, que es lo que mantiene la salsa suelta en vez de pulposa.
  • La cebolla se enjuaga antes en agua fría, lo que le quita el mordisco áspero a azufre que si no se apodera del bol para el segundo día.
  • Un chorro medido de agua en el aliño le da al pebre su consistencia correcta, de cuchara y no aceitosa.
  • Cubre tanto la vía del ají fresco como la del merkén, y explica qué le hace cada uno al sabor.

Ingredientes.

9 elementos
Raciones
6
Mostrando cantidades para 6 raciones

Principal

Para el aliño

Utensilios

  • Cuchillo afilado
  • Tabla de cortar
  • Bol de servir con tapa o cubierta

Elaboración.

  1. Domar la cebolla

    Corta la cebolla en cubitos lo más pequeños que puedas, viértela en un colador y enjuágala bajo agua fría corriente durante un minuto. Sacúdela para secarla y prénsala brevemente en un paño: debe seguir crujiente pero ya no oler agresiva cuando la acerques a la nariz.

  2. Picar las hierbas y el tomate

    Pica finos las hojas y los tallos tiernos del cilantro con un cuchillo afilado, con movimiento de corte y no de balanceo, para que las hojas queden cortadas y no aplastadas. Quita las semillas a los tomates y córtalos en cubitos más o menos del mismo tamaño que la cebolla, para que todo quede parejo en el bol.

    Consejo Descartar las semillas y la gelatina del tomate evita que el pebre se convierta en un charco aguado para cuando llegue a la mesa.

  3. Mezclar y aliñar

    Junta la cebolla, el cilantro, el tomate, el ají y la pasta de ajo en un bol. Añade el aceite de oliva, el vinagre, el agua y la sal, y remueve con suavidad hasta que todo esté napado y la mezcla quede lo bastante suelta como para caer de una cuchara inclinada.

  4. Reposar antes de servir

    Tapa y deja a temperatura ambiente al menos 30 minutos. La sal sacará el jugo del tomate y de la cebolla, el filo crudo del ajo se suavizará y el líquido del fondo del bol tomará un tono anaranjado por el ají.

  5. Probar y corregir

    Remueve, prueba y corrige: más sal si sabe plano, más vinagre si no te hace enderezarte, más ají picado si el picor se ha quedado en el fondo. Sirve en un bol poco hondo con una cuchara y pon el pan al lado.

Consejos de nuestra cocina.

  • Pica a mano. Un procesador magulla el cilantro y convierte todo el bol en un puré verde apagado en cuestión de segundos.
  • Enjuaga la cebolla en cubitos bajo agua fría corriente durante un minuto y escúrrela bien: se mantiene crujiente y pierde el ardor crudo.
  • Usa también los tallos del cilantro, no solo las hojas; son más aromáticos que las hojas y aguantan su textura en el aliño.
  • Quítale las semillas al ají si quieres el sabor sin mucho picor, y prueba una lámina cruda antes de decidir cuánto usar.
  • Déjalo reposar al menos 30 minutos antes de servir para que la sal saque el jugo del tomate y los sabores se fundan.
  • Ajusta el vinagre al final, después del reposo: el pebre debe saber claramente ácido, ya que está ahí para cortar la comida grasa.

Sustituciones.

Ají cacho de cabra Un ají rojo fresco tipo cayena o Fresno, o 1 cdta de merkén
El ají fresco da un picor agudo y brillante; el merkén, uno ahumado y más redondo. Ambos son correctos en Chile, y usar un poco de cada uno es común en el sur.
Cilantro Perejil de hoja plana
Para quienes notan sabor a jabón en el cilantro. Da una buena salsa, pero no es realmente pebre, ya que el cilantro es el aroma que lo define y no un acento.
Tomate Omitirlo por completo y añadir una segunda cebolla
La versión sin tomate es habitual en muchísimos hogares chilenos y se conserva bastante mejor en la nevera.

Variantes.

Chancho en piedra
La versión del Maule, machacada en mortero de piedra con mucho más tomate y ajo, que produce una pulpa gruesa que se come sobre pan en vez de servirse por encima de la comida.
Pebre con merkén
El ají fresco sustituido por el ají mapuche ahumado y molido, que vuelve el picor ahumado y bajo y tiñe todo el bol de rojo ladrillo.
Pebre de cilantro sin tomate
Solo cilantro, cebolla, ajo, aceite y vinagre. Más ácido y más herbal, y la versión que suele servirse junto a la carne asada.

Conservación & recalentado.

El pebre está en su mejor momento el día que se hace y aguanta 3 días en un frasco cerrado en la nevera, aunque el cilantro se oscurece y la cebolla se vuelve más agresiva con el tiempo. La versión sin tomate se conserva notablemente mejor, hasta 5 días. No lo congeles: las verduras se deshacen en una papilla aguada al descongelarse y el aroma de la hierba desaparece por completo. Si quieres adelantarlo, pica todo menos el cilantro y guárdalo aliñado en la nevera, y luego incorpora la hierba media hora antes de la comida.

Sirve con

Pan marraqueta o hallulla caliente, carne asada, empanadas, sopaipillas, o a cucharadas sobre un plato de cazuela.

La historia de Pebre.

La palabra llegó de España, donde pebre deriva del latín para pimienta y nombra una salsa pimentada en varias cocinas regionales, incluida la catalana. Lo que Chile hizo con ella es específico: una salsa cruda dominada por el cilantro y la cebolla cruda, con el ají presente pero no necesariamente dominante. Es la forma cotidiana de una costumbre chilena más amplia de mantener el picante fuera de la olla y sobre la mesa, para que una cazuela suave y un comensal que la quiere ardiente convivan sin discusión.

El ají de referencia es el cacho de cabra, ese pimiento rojo y largo cultivado en el centro y el sur de Chile. Seco y ahumado sobre leña dura, luego molido con semilla de cilantro tostada y sal, ese mismo ají se convierte en merkén, una preparación desarrollada en las cocinas mapuches de La Araucanía y hoy vendida en todo el país, uno de los pocos condimentos chilenos genuinamente indígenas que ha llegado al comercio internacional de especias con su propio nombre. Una pizca en el pebre da un picor ahumado y bajo, muy distinto del mordisco brillante del ají fresco, y los cocineros del sur suelen usar ambos.

El pebre tiene parientes cercanos que conviene no confundir. El chancho en piedra, de la región del Maule, es una versión cargada de tomate machacada en un mortero de piedra —el nombre alude a la molienda, no al cerdo— y sale gruesa y pulposa en vez de suelta y picada. La salsa verde y el ají chileno son variaciones más en el mismo eje, unas con tomate y otras sin él, algunas más cercanas a una pasta de ají. Los chilenos discuten sobre si el tomate cabe siquiera en un pebre de verdad, y la respuesta honesta es que ambas versiones se hacen en hogares corrientes de todo el país. Lo que nadie discute es que debe picarse a cuchillo: un procesador lo convierte en una papilla verde de sabor plano y peor aspecto.

Preguntas, respondidas.

¿Qué tan picante debe ser el pebre?

Eso depende enteramente de quien cocina, y el pebre chileno abarca desde apenas tibio hasta francamente feroz. Como va en la mesa y no en la olla, suele hacerse moderadamente picante para que todos puedan usarlo. Empieza con un ají sin semillas para un bol que sirva a seis, prueba después de que haya reposado y añade más ají picado fino si le hace falta.

¿Qué es el merkén y en qué se diferencia de las hojuelas de ají?

El merkén es un condimento mapuche de La Araucanía, en el sur de Chile: ajíes cacho de cabra secados, ahumados sobre leña y molidos con semilla de cilantro tostada y sal. A diferencia de las hojuelas de ají corrientes, lleva humo y una nota clara de cilantro, y su picor es moderado y lento en vez de punzante. Una cucharadita en el pebre cambia el carácter de todo el bol.

¿El pebre de verdad lleva tomate?

Ambas versiones son tradicionales y ambas se hacen en las casas chilenas. Cilantro, cebolla, ajo, aceite y vinagre forman la base en la que todos coinciden; el tomate es un añadido que unas familias consideran esencial y otras dejan fuera por completo. La versión sin tomate es más ácida, más herbal y se conserva mejor, mientras que la de tomate es más suave y jugosa.

¿Puedo hacer el pebre en la licuadora para ahorrar tiempo?

Puedes, pero deja de ser pebre. Las cuchillas magullan el cilantro y sacan suficiente líquido del tomate y la cebolla como para producir un puré verde y aguado de sabor plano y algo amargo. Todo el encanto de esta salsa está en los trozos distinguibles de cebolla, hierba y tomate suspendidos en un aliño suelto, y eso solo lo da el cuchillo.

¿Con qué comen realmente el pebre los chilenos?

Con pan, ante todo: el bol llega con el canasto de pan antes que cualquier otra cosa. Después: carne asada, empanadas, sopaipillas, papas cocidas, completos, y a cucharadas en sopas como la cazuela para quien las quiera más animadas. Se trata como condimento de mesa por defecto, igual que la mostaza o la salsa picante en otros lugares.

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Receta de The DishNomad Kitchen · publicada el 20 de agosto de 2026 · actualizada el 20 de agosto de 2026